Anillos artesanales: cómo saber tu talla sin salir de casa
Los anillos artesanales tienen un problema que no tienen las manillas ni los collares: si la talla falla, la pieza no se usa. Y medirla mal es más fácil de lo que parece, porque casi todos los métodos caseros que circulan tienen el mismo error de fondo.
El método que sí funciona: toma un hilo o una tira de papel delgada, dale la vuelta al dedo sin apretar y marca el punto exacto donde se cruza. Estira la tira sobre una regla y mide los milímetros. Ese número es la circunferencia de tu dedo, y con él te decimos la talla — no hace falta que la interpretes tú.
El error más común es medir apretando. La tira debe quedar ceñida pero deslizarse; si la ajustas hasta que marque la piel, vas a terminar con un anillo que entra a la fuerza y que no sale cuando el dedo se hincha. Mejor que sobre un poco a que falte.
El segundo error es medir a la hora equivocada. Los dedos cambian de tamaño durante el día: en la mañana están más delgados y al final del día, con calor o después de ejercicio, se hinchan. Mide en la tarde, con el cuerpo en temperatura normal. Esa es la medida que te va a servir la mayor parte del tiempo.
Y mide el dedo exacto en el que lo vas a usar. La diferencia entre el anular de una mano y el de la otra suele ser real, y entre un dedo y su vecino es casi siempre de más de una talla. Si el anillo es un regalo y no puedes medir a la persona, un anillo que ya use es la mejor pista: mide el diámetro interno.
Si te queda la duda entre dos tallas, mándanos la medida en milímetros por WhatsApp antes de pedir. Preferimos resolverlo en un mensaje que después con un cambio.